
San Miguel se prepara para vivir nuevamente una de sus tradiciones religiosas más representativas. Ya se dieron a conocer las fechas de las Entradas de la Reina de la Paz 2026, una expresión de fe y devoción mariana que cada año reúne a miles de fieles en las calles de la ciudad.
Las Entradas, además de ser una manifestación de religiosidad popular, conservan una profunda historia vinculada a la identidad católica del pueblo migueleño y a la devoción hacia la Reina de la Paz.
Una tradición nacida de la gratitud
La historia se remonta al 21 de septiembre de 1787, cuando el volcán Chaparrastique protagonizó una de sus mayores erupciones. Ante la amenaza de la lava sobre la ciudad de San Miguel, los habitantes recurrieron con fe a la intercesión de la Virgen María, y, según la tradición histórica, la lava cambió de rumbo, evitando la destrucción de la ciudad.
En agradecimiento por este acontecimiento, el pueblo prometió mantener una veneración perpetua a la Virgen bajo la advocación de Reina de la Paz.
Con el paso de los años surgieron las primeras procesiones vinculadas a esta tradición: una el 21 de septiembre, en memoria del milagro, y otra el 21 de noviembre, para recordar la llegada de la imagen de la Virgen a San Miguel en 1682.
De las piedras de lava a las Entradas
La tradición fue tomando nuevas formas. En 1914, durante los primeros años de la nueva Diócesis de San Miguel, surgieron las llamadas “Entradas de Malpais” o “Entradas de Piedra”. Los fieles llevaban sobre sus hombros piedras de lava volcánica para contribuir a la construcción de las paredes de la Catedral.
Años más tarde, hacia 1928, comenzó a consolidarse la costumbre de llevar la imagen de la Reina de la Paz en procesión desde la zona conocida como la “Curruncha” hasta el templo en construcción.
Posteriormente aparecieron las tradicionales carrozas, la participación de niños y familias, los cantos, el rezo del Santo Rosario y otras expresiones que fueron dando forma a las Entradas como se conocen actualmente.
Una tradición que continúa
En la década de 1960, el entonces presbítero Óscar Arnulfo Romero impulsó la participación de los barrios y colonias, multiplicando las Entradas y fortaleciendo su dimensión evangelizadora.
Incluso durante los años del conflicto armado, cuando la participación pública en las manifestaciones religiosas se vio limitada, grupos de mujeres devotas mantuvieron viva la tradición.
Con el paso de los años, las Entradas se han fortalecido y actualmente recorren diferentes comunidades de San Miguel, convirtiéndose en espacios de encuentro, oración y evangelización.
Reina de la Paz 2026
Las Entradas de la Reina de la Paz 2026 volverán a reunir a parroquias, comunidades, barrios y colonias en torno a la imagen de la Patrona de los migueleños.
Este año, las jornadas buscan mantener el carácter misionero y mariano de esta tradición, integrando momentos de oración, rosarios, vigilias, retiros, evangelización y procesiones.
De esta manera, las calles de San Miguel volverán a convertirse en escenario de una tradición que, por generaciones, ha expresado la fe de un pueblo que camina junto a María.
Una historia que comenzó con la gratitud por un milagro y que, más de dos siglos después, continúa escribiéndose en las calles de San Miguel junto a la Reina de la Paz.




Entradas de la Reina de la Paz 2026